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Nantes acoge los cineastas del sur

Nantes acoge los cineastas del sur

Produire au Sud empieza su cuarto año. Ayuda a la  creación, producción…y sobre todo, la creación de binomio entre realizadores y productores, todas esas cosas son importantes para seguir de cerca, al ritmo de los talleres propuestos que meten el acento al mismo tiempo en la calidad de la escritura y el potencial internacional. Entrevista con Guillaume Mainguet, coordinador de esta asociación, un hombre apasionado y aficionado de una producción a escala humana y solidaria.


¿Cuál es el objetivo de Produire au sud?

Creamos talleres con el fin de ofrecer una formación para los jóvenes que empiezan. En primer lugar, es un apoyo pedagógico sobre las herramientas  de coproducción internacional. Es el único que existe en Europa. Los jóvenes realizadores pueden pensar en sus propios proyectos. Se trata de revelar jóvenes talentos. Localizando, apostando en unos proyectos, en algunas películas que podrían regresar mas tarde en el Festival. Esos artistas encuentran dificultades para realizar sus proyectos, en países donde la industria del cine no esta muy desarrollada, donde también no existe instituciones publicas que pueden ayudarlos. O si existen, están muy atentas en la imagen que da la película de su país. Nuestros invitados apenan a poder hacer una película y poder difundir al nivel de festivales internacionales. Aquí la solución que se les ofrece, es la coproducción internacionales, con fondos europeos. Produire au sud es una ganga para ellos, les aportamos herramientas, informaciones, conocimientos, pero también un directorio de contactos con instituciones. Esas relaciones se crean por ejemplo durante la semana que pasan en Nantes, y después la asociación sigue en contacto con ellos, atenta a sus solicitudes.

¿Quienes son los nuevos cineastas del sur y cuales son sus condiciones? ¿Alcanzan a vivir de su arte?

La mayoría de las veces, encontramos gentes que ya han trabajado y que tienen un mínimo de experiencia en la realización, en corto-metrajes por ejemplo. Deben también poder venir en binomio con un productor. Ellos están inscritos en pequeñas estructuras de producción, nuevamente creadas, generalmente que provienen de más grandes sociedades. Se fueron de esos lugares para conseguir más libertad y para poder crear proyectos más personales. En ciertos países, asistamos a un renuevo del cine de genero, como en Indonesia por ejemplo.

¿Existen veces que Produire au sud ha ayudado también películas de horror, thrillers o películas fantásticas aun que el festival “ los 3 continentes” tiene más una reputación por sus películas de autores?

¡Creo que la película de genero puede ser una película de autor! Hemos visto muchos trabajos de genero en Argentina, en Brasil….con el horror, el western. Yo soy fan del primero. Cuando una de esas películas utiliza los códigos de genero, les renuevo o les utilizan al fin de tener un propósito social o político por ejemplo, no hay razón de no difundirla. Lo que consideramos antes que todo, es la calidad de la escritura y también, el potencial internacional; y es verdad que en el genero, hay mas competición sobre todos esos factores.

¿No hay un riesgo de influir en las elecciones, en el proyecto de las películas con una visión occidentalizada?

Es una pregunta realmente fundamental sobre la coherencia de las intercambios Norte-Sur. Aquí los coproductores ven en dirección de lo internacional, para la pasión pero también el intercambio; o sea que no, no pienso que hay influencias. Pero es verdadero que para recuperar créditos europeos, es necesario a veces de trabajar de nuevo la escritura. Aquí, necesitamos un desarrollo del escenario, ahora bien en relación a la escritura es muy diferente según el origen del proyecto. En Asia, la parte escrita evoca sobretodo las cosas, las formas… sin fijar definitivamente los detalles como en Europa. Los escenarios comportan mucho menos páginas, aun que algunos equipos pueden permitirlos. Por ejemplo, un proyecto tailandés Departure Day, tenía un escenario de veinticinco páginas en lugar de los noventa, y diez necesarios en medio.

Es el cuarto año que usted es el coordinador de esos talleres. ¿Hay proyectos que le ha marcado más en particular?

Puedo citar Black Sunshine, una película ghanesa, cuya realizadora Adoma Owusu pienso va a volverse famosa. Evidentemente, el afectivo se establece con las películas, pero también las encuentras que se presupone alrededor. De hecho, son relaciones fuertes que se crean al inicio de las careras, hay una forma de reconocimiento : aparte del aspecto de ayuda artística y financiera, hay una escala humana.

Steven Ion

Anaïs Oger – Traducción